No se considera falla:

Daños provocados en la cosmética y pintura.

Desgastes prematuros causados por uso normal del palo.

Desgastes por golpes contra otros palos, bochas, pisos, etc.

Quebraduras, golpes, desgastes, etc, producidos por pegadas con el canto.

Tampoco se considera falla cuando el palo sigue cumpliendo su función.